Pero que todo se haga decentemente y con orden. 1 Corintios 14:40
La historia del conejo te dice que no existe mayor problema que una mala administración, crearon una escuela para patos, conejos, águilas y chitas, el problema es que dividieron el programa de estudios en cuatro categorías: Nado, Salto, Vuelo y velocidad, sabes el primer día fue la clase de salto por supuesto el conejo se llevó las palmas los aplausos de todos los maestros, pero el siguiente día fue el día de natación, nuestro amigo conejo fracasó estrepitosamente tanto así que los maestros decidieron llamar a los papás del conejo y les dijeron que su hijo merecía irse de ese colegio ya que era un excelente saltador, pero un pésimo nadador, a lo que los papás del conejo decidieron hacerle una sugerencia a los profesores que dejaran solamente en salto a su hijo, se ofendieron y les dijeron que si esa era la actitud mejor se lo llevarán, a lo que los papás accedieron, vez algún problema en esta historia, claro está escena se repitió con todos los demás animales, dejando la escuela sin alumnos, sabes la administración es parecida a esta historia, la verdadera y buena administración es saber colocar todo en el lugar correcto aún el recurso humano, todos nacimos con talentos muy especiales, la misma Biblia lo dice todos somos partes de un cuerpo, entonces no todos podemos ser iguales, hoy en nuestras iglesias hay muchos líderes que tienen la enorme capacidad de predicar, pero cero nociones de administración y lo peor es que no aceptan que no tienen ese talento, por eso hay tanta gente herida y decepcionada porque fueron forzados a tener talentos de los cuales carecían, el verdadero administrador sabe identificar el potencial de las personas y hacerlos trabajar en pos de ese talento, cuánto nos falta a nosotros esa administración en la religión organizada, en serio tu que lees este devocional, evalúa si estás en el sitio donde se aproveche el talento que tienes o estás sirviendo en un área de la que no tienes idea y menos la pasión para hacerlo, si es así te tengo una mala noticia vas a frustrarte y cansarte, hasta el punto de querer dejar la iglesia, todo porque alguien con cero noción de administración, te designo para una tarea que a ti no te apasiona, sabes yo mismo he tenido que aprender a ser un buen administrador de mis talentos, me encanta escribir, me encanta leer, pero soy terriblemente malo con todo lo que tiene que ver con artes manuales, como cortar, pegar, pintar, lo hago pésimo, en serio no se porque soy tan malo, entonces trato de no perder el tiempo en ello y sobre todo no echar a perder el material que iba a servir para la manualidad, créeme me he evitado muchos problemas, reconociendo que no tengo el talento para determinadas cosas, cuanto bien le haríamos a la iglesia organizada, si fuésemos honestos en cuanto a nuestras capacidades, comprendo que la necesidad de servidores nos hace ocuparnos de todo, pero sabes un principio que siempre he tenido como base es “lo que mal comienza, mal termina” se que tal vez se necesiten servidores, pero el colocar a las personas inadecuadas en el puesto solo causará desorden y el desorden solo traerá caos, tarde o temprano vas a tener que corregir el camino, vas a tener que aprender a ser un buen administrador, pero la verdadera pregunta sería a cuánta gente necesitas lastimar para reconocer que debes capacitarte o en el mejor de los casos para que sepas que ceder tu lugar muchas veces es la mejor solución, se que muchos basan su servicio bajo el concepto de que Dios capacita a los que llama, claro pero posiblemente tú capacitación es para otra área, por favor no me digas que no lo has pensado, adicional a esto creo que la manera que Dios tiene para capacitarnos tiene que ver con que nosotros estemos dispuestos a aprender, así que se un buen administrador, trata todo el tiempo de potenciar a las personas en el lugar correcto, no los confundas haciéndolos todologos, sabes un todologo es una persona que conoce de todo, pero no es experto en nada, así que necesitamos expertos en nuestras iglesias, comenzando con buenos administradores del recurso humano y por supuesto del recurso financiero.
Oración:
Señor debo de ser un buen administrador, no permitas que pierda los recursos que has destinado a tu obra, te pido que me permitas ver el potencial de cada persona y Nora verlos como una carga que no me deja avanzar. Amén.
Reto del día:
Identifica el talento que tienen por lo menos 5 personas que asisten a la iglesia donde te congregas.


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